La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) emitió un mensaje de acompañamiento al pueblo ante los dramáticos acontecimientos que vive el país, tras la operación militar estadounidense que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en la madrugada del sábado, llaman a la serenidad y piden calma
En su comunicado, los obispos expresaron solidaridad con las víctimas: “Nos hacemos solidarios con quienes fueron heridos y los familiares de quienes fallecieron”. Instaron a perseverar en la oración por la unidad nacional y pidieron a Dios “serenidad, sabiduría y fortaleza” para todos los venezolanos.
El episcopado rechazó explícitamente cualquier forma de violencia y llamó a intensificar la esperanza y la oración por la paz: “Que nuestras manos se abran para el encuentro y la ayuda mutua, y que las decisiones que se tomen, se hagan siempre por el bien de nuestro pueblo”.
El mensaje se produce en medio de la crisis desatada por la intervención estadounidense, que incluyó ataques aéreos en instalaciones militares de Caracas y la detención de Maduro, quien fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo y otros delitos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la operación y anunció que Washington administrará temporalmente Venezuela, incluyendo inversiones en su industria petrolera, hasta una transición política.
Por su parte, el Tribunal Supremo de Justicia designó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta encargada, mientras el Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión de emergencia para el lunes, ante lo que varios países han calificado como una violación al derecho internacional.
La Iglesia venezolana, históricamente crítica con el chavismo, optó por un tono de prudencia y unidad, enfocándose en el bienestar del pueblo en este momento de incertidumbre regional.

