El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado que fuerzas estadounidenses capturaron al mandatario venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar a gran escala que incluyó explosiones en la capital venezolana y otras zonas del país
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump declaró: «Los Estados Unidos de América han llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y trasladado fuera del país». El mandatario estadounidense agregó que la operación, bautizada como «Resolución Absoluta», se realizó en coordinación con fuerzas especiales y que anunciaría más detalles en una rueda de prensa desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida.
Explosiones sacuden Caracas en la madrugada ¿Es preciso llegar a este extremo? ¿Es la única manera de hacer caer a Maduro?
Alrededor de las 2:00 de la madrugada (hora local), residentes de Caracas reportaron al menos siete fuertes detonaciones, acompañadas de sobrevuelos de aviones y helicópteros a baja altura. Columnas de humo e incendios se observaron en varios puntos de la ciudad, con cortes de electricidad en amplias zonas.
Los objetivos alcanzados incluyeron instalaciones militares clave como la base aérea Generalísimo Francisco de Miranda (La Carlota), el complejo de Fuerte Tiuna –el mayor cuartel del país–, la Academia Militar de Mamo en La Guaira, la base aérea y el aeropuerto de Higuerote, así como áreas residenciales cercanas al alto mando militar, como Catia y el barrio 23 de Enero.
Testigos en la capital describieron escenas de pánico: «Las ventanas retumbaron como en un terremoto», relató una residente anónima a medios internacionales. Imágenes circuladas en redes sociales mostraron humo elevándose desde hangares militares y puertos dañados.
Reacción del gobierno venezolano
El ejecutivo chavista denunció inmediatamente una «gravísima agresión militar estadounidense» y una «violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas». Nicolás Maduro, antes de su captura, decretó el estado de emergencia nacional y llamó a la movilización popular para defender la soberanía.
El gobierno de Caracas acusó a Washington de buscar el control de los recursos estratégicos del país, especialmente el petróleo y minerales, mediante una «guerra colonial» apoyada por «oligarquías fascistas locales». Tras la detención de Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumiera como presidenta encargada, aunque persisten tensiones internas.
Trump: EE.UU. «gobernará» Venezuela temporalmente
En declaraciones posteriores, Trump afirmó que Estados Unidos «dirigirá el país» hasta lograr una «transición segura y adecuada», mencionando el interés en explotar reservas petroleras venezolanas con empresas estadounidenses. Maduro y su esposa fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentarán cargos por narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína, según el Departamento de Justicia.
La operación ha generado reacciones divididas internacionalmente: condenas de países como Rusia, China, Cuba y Colombia (donde el presidente Gustavo Petro llamó a una reunión urgente de la ONU), mientras que sectores opositores venezolanos en el exilio celebraron la noticia.
La situación en Venezuela permanece tensa, con despliegues militares y llamados a la calma por parte de autoridades interinas. Fuentes estadounidenses aseguran que no habrá ocupación prolongada si se logra una transición ordenada.

