Deja el grupo por el «profundo desgaste físico, psíquico y emocional» causado por la presión mediática, legal y judicial que arrastran desde hace meses
Según el comunicado emitido por Francisco Canals, jefe de prensa de las ex monjas, la religiosa —que ingresó en el convento con 18 años y acumula más de dos décadas de vida claustral— se acoge a la figura canónica de «ausencia comunitaria temporal» por al menos un año. Desde el grupo insisten en que no se trata de una ruptura ni de una exclaustración, sino de un mecanismo contemplado en la vida religiosa para proteger la salud integral cuando las circunstancias externas resultan «humanamente insoportables«.
La salida reduce a siete el número de religiosas que permanecen en el monasterio de Santa María de Bretonera (de las quince originales antes del cisma declarado en mayo de 2024), justo cuando se acerca la fecha del desahucio judicial fijado para el 10 de febrero.
El restaurante Santa María del Chicu, en peligro
La marcha de sor Miryam, pieza clave en la cocina, amenaza directamente la continuidad del restaurante Santa María del Chicu, abierto en marzo de 2025 en Arriondas (Asturias) como el primer «restaurante de clausura» de España. El establecimiento, que ofrecía menú del día con platos asturianos tradicionales combinados con repostería propia de las clarisas (incluidos famosos chocolates y trufas), permanece actualmente cerrado temporalmente.
Canals ha reconocido el riesgo de cierre y ha lanzado un llamamiento público para encontrarle a sor Miryam un empleo en alguna cocina, con el objetivo de «darle una oportunidad para que tenga una vida laboralmente integrada«. Según el portavoz, la ex monja busca «despejarse» antes de decidir si regresa a la comunidad.


