La Iglesia y el Gobierno español firman un acuerdo histórico para reparar a las víctimas de abusos sexuales en el ámbito eclesiástico
La Conferencia Episcopal Española (CEE), la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) y el Gobierno de España rubricaron el pasado 8 de enero un pacto pionero que abre una nueva vía de reconocimiento y reparación integral a las víctimas de abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia católica, especialmente en aquellos casos que, por prescripción del delito o fallecimiento del victimario, no pudieron o no pueden seguir la vía judicial.
El acuerdo, firmado por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, junto al presidente de la CEE, monseñor Luis Argüello, y el presidente de la CONFER, Jesús Díaz Sariego, establece un sistema mixto Iglesia-Estado con participación activa de las víctimas.
Monseñor Luis Argüello explicó que este mecanismo supone “una buena oportunidad” para aquellas personas que, por haber sufrido los abusos en el ámbito eclesial, sentían desconfianza hacia los cauces internos de la Iglesia.
“Este acuerdo abre una vía complementaria al cauce de reparación que ya tenía abierto la Iglesia española desde septiembre de 2024”, afirmó el arzobispo. “Las víctimas, en vez de tener que presentar su petición directamente en diócesis o congregaciones religiosas, ahora pueden hacerlo a través de la Unidad de Víctimas del Defensor del Pueblo”.
Argüello subrayó que la mayoría de los casos se remontan a más de 30 años atrás, lo que los hace prescritos tanto en la vía civil como canónica. “Es una oportunidad especialmente para quienes no confiaban en acudir a los cauces eclesiales donde sufrieron su abuso”.
El procedimiento comenzará con la presentación de la solicitud ante una unidad de tramitación del Ministerio de Justicia. Posteriormente, la Unidad de Víctimas del Defensor del Pueblo estudiará cada caso de forma individualizada y elaborará una propuesta de reparación (simbólica, restaurativa, espiritual y/o económica).
Esta propuesta pasará a la Comisión Asesora del Plan de Reparación Integral a las Víctimas de Abusos (PRIVA), creado por la Iglesia en 2024. Si hay acuerdo entre ambas partes y la víctima, la resolución será definitiva. En caso de desacuerdo, intervendrá una Comisión Mixta y, finalmente, prevalecerá el criterio del Defensor del Pueblo.
El presidente de la CEE insistió en que la reparación no se limita a una compensación económica:
“No se trata solo de una indemnización, sino de una reparación integral que incluye ayudas psicológicas, espirituales y la posibilidad de facilitar un encuentro reparador con algún representante de la institución donde la persona sufrió los abusos”.
Hasta ahora, la Comisión PRIVA ha atendido a más de un centenar de víctimas y ha destinado cerca de dos millones de euros en reparaciones.
Compromisos cruzados y duración temporal
El Gobierno se compromete a impulsar la reparación integral de víctimas de abusos en cualquier ámbito social (deporte, educación, asistencia social…), como había solicitado insistentemente la Iglesia. Además, las indemnizaciones económicas estarán exentas del Impuesto sobre la Renta.
El sistema tendrá una duración inicial de un año, prorrogable por otro más, y las primeras solicitudes podrán presentarse en el plazo aproximado de un mes.
Reacciones y contexto
El ministro Bolaños calificó el pacto como “un acuerdo histórico” que salda “una deuda moral” con las víctimas, mientras que Argüello lo presentó como “un nuevo paso” en el camino de reconocimiento, prevención y acompañamiento que la Iglesia española viene realizando desde hace años.
Las asociaciones de víctimas han valorado positivamente el avance, aunque algunas han expresado preocupación por el plazo limitado y la necesidad de baremos claros y homogéneos.
Con este acuerdo, España da un paso significativo hacia el reconocimiento y la reparación de un drama que ha marcado a centenares de personas, en un esfuerzo conjunto entre instituciones eclesiales y el Estado.

