El titular de Justicia responde por carta a los obispos tras sus llamamientos a buscar una salida democrática a la crisis abierta por los casos de corrupción en el PSOE
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha enviado una carta al presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, en la que expresa su «profundo malestar» por las recientes declaraciones de los obispos sobre la crisis política desencadenada por los escándalos de corrupción que afectan al PSOE y al Gobierno. ¿No hubiese quedado mejor personandose en persona y no por carta? Da mejor imagen, pero bueno….
En la misiva, a la que han tenido acceso varios medios, Bolaños considera que las palabras de la jerarquía eclesiástica «reproducen de forma exacta» los argumentos de los partidos de la oposición y suponen una «interferencia» que cuestiona la neutralidad institucional de la Iglesia.
El origen del desencuentro está en las manifestaciones realizadas esta semana por el secretario general y portavoz de la CEE, César García Magán, quien, tras la reunión de la Comisión Permanente, defendió la necesidad de «levantar el horizonte» y priorizar el bien común por encima de los intereses partidistas. García Magán recordó que «la corrupción, sea del color que sea, es uno de los cánceres de una democracia» y abrió la puerta a instrumentos como la moción de censura o la cuestión de confianza para desbloquear la situación.
Silencio ante casos del PP y «comunión» con la derecha
Bolaños reprocha a los obispos su silencio cuando se produjeron escándalos de corrupción en el Partido Popular y contrasta esa actitud con las críticas vertidas ahora contra el Ejecutivo. El ministro alude también a la participación del arzobispo Argüello en actos junto al líder de Vox, Santiago Abascal, y acusa a parte de la jerarquía de mantener una «comunión espiritual y política» con formaciones de derecha y ultraderecha.
Por otro lado, el titular de Justicia vincula el interés episcopal en un posible adelanto electoral con el deseo de frenar iniciativas del Gobierno como la reparación a las víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia o la futura tipificación como delito de las conocidas como «terapias de conversión».
El Gobierno defiende su gestión
En su carta, Bolaños destaca que el PSOE, a diferencia del PP en casos anteriores, ha asumido «responsabilidades políticas» desde el primer momento, apartando a dirigentes implicados como José Luis Ábalos y Santos Cerdán. El ministro subraya el compromiso del Ejecutivo para que hechos similares «no vuelvan a repetirse» y reitera la voluntad de mantener unas relaciones institucionales basadas en el respeto mutuo, aunque reclama a la CEE un «compromiso claro» con la neutralidad política y partidista.
Reacciones
Fuentes de la Conferencia Episcopal han declinado hacer comentarios sobre el contenido de la carta, limitándose a señalar que las declaraciones de los obispos buscan exclusivamente «el bien común» y la preservación de las instituciones democráticas.
Por su parte, el PP ha calificado la misiva de «intento de intimidación» a la Iglesia católica, mientras que Vox ha acusado al Gobierno de «anticlericalismo sectario».
La polémica se produce el mismo día en que unidades de la UCO han registrado la sede nacional del PSOE en el marco de las investigaciones sobre el llamado «caso Ábalos».


