La sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol, acoge uno de los belenes más espectaculares de la capital: un montaje de 132 metros cuadrados que este año pone el foco en la Huida a Egipto de la Sagrada Familia, un episodio bíblico poco representado en los tradicionales nacimientos navideños
Inaugurado el pasado 28 de noviembre por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, el belén permite por primera vez rodearlo completamente, ofreciendo una experiencia inmersiva al visitante. Más de 500 figuras, obra de prestigiosos escultores como los Hermanos Cerrada, José Luis Mayo, Jesús Ramírez Turpín, Montserrat Ribes o la Escuela Olotina, poblaban un escenario iluminado por 60.000 bombillas LED que simulan un firmamento nocturno.
El recorrido narra las principales escenas evangélicas: desde la Anunciación a María, el Sueño de José o la Visitación a Santa Isabel, hasta la Natividad, la Anunciación a los Pastores y la Cabalgata de los Reyes Magos.
Sin embargo, la gran novedad es la extensa recreación del paisaje egipcio, con la Sagrada Familia huyendo y residiendo durante sus tres años de exilio.
«Siempre representamos la Huida a Egipto, pero nunca habíamos recreado esos tres años completos», explica Fernando de Miguel, miembro de la Asociación de Belenistas de Madrid, responsable del montaje junto a 66 voluntarios tras ocho meses de preparación. «Queríamos destacar este periodo de refugio y vagar por Egipto, que rara vez se muestra».
Entre las reproducciones destacan los templos de Debod y Abu Simbel –este último como guiño madrileño–, la Gran Esfinge de Giza con sus pirámides, un río Nilo de 16 metros y 22 maquetas de barcos egipcios, además de 19 construcciones creadas ex profeso.
Un rincón especial rinde homenaje a San Francisco de Asís, creador del primer belén en 1223, y al papa Francisco, quien en su carta apostólica Admirabile signum invitó a redescubrir el valor del pesebre. La escena adquiere un matiz emotivo tras el fallecimiento del pontífice el pasado abril.
El belenismo, declarado Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial en España, avanza hacia su candidatura a la Lista de la UNESCO, prevista para 2026. «Es un paso histórico para una tradición antiquísima y muy nuestra», afirma De Miguel.
El belén permanece abierto gratuitamente hasta el 6 de enero, con horario ininterrumpido de 10:00 a 22:00 horas (con variaciones en festivos), y se espera que supere los cientos de miles de visitantes del año anterior.


