El Santo Padre León XIV ha enviado una carta a los Ministros Generales de la Conferencia de la Familia Franciscana con motivo del arranque oficial del VIII Centenario del tránsito de san Francisco de Asís (1226-2026), celebrado solemnemente este sábado 10 de enero en la Porciúncula de Asís
En el texto, fechado el 7 de enero y hecho público coincidiendo con la inauguración de las conmemoraciones, el Pontífice se une espiritualmente a las celebraciones y expresa su deseo de que el mensaje del «Poverello» resuene con fuerza en la Iglesia y la sociedad contemporánea.
El saludo de paz, corazón del carisma franciscano
León XIV pone en el centro el saludo tradicional que san Francisco recibió por revelación: «El Señor te dé paz». Según el Papa, estas palabras condensan la experiencia evangélica del santo: la paz no es fruto exclusivo del esfuerzo humano, sino un don divino, «la suma de todos los bienes de Dios«, que se acoge y se vive día a día.
El Pontífice relaciona este saludo con las palabras del Resucitado a los discípulos —«Paz a vosotros»—, subrayando que se trata del anuncio de la victoria de Cristo sobre la muerte y no de una mera fórmula de cortesía.
Un mensaje urgente para un mundo herido
En el contexto actual, marcado por guerras prolongadas, divisiones sociales, fracturas culturales y temores globales, León XIV afirma que san Francisco sigue hablando al mundo contemporáneo. No lo hace mediante «soluciones técnicas«, sino porque su vida entera remite a la fuente auténtica de la paz: el Evangelio.
El Papa destaca la dimensión integral de esta paz franciscana, que no se limita a las relaciones humanas, sino que abraza toda la creación. Recordando cómo Francisco llamaba «hermano» al sol y «hermana» a la luna —y a la muerte misma—, León XIV insiste en que la reconciliación con Dios, con los hombres y con el mundo creado forman partes inseparables de una misma vocación cristiana.
Esta visión resulta especialmente actual, añade, cuando «la casa común está amenazada» por crisis ambientales y humanas.
Una oración confiada al carisma franciscano
Como culminación del mensaje, el Santo Padre confía a toda la Familia Franciscana una hermosa oración dirigida a san Francisco, para pedir la gracia de convertirse en «artesanos de paz«, «testigos desarmados y desarmantes» de la paz que procede de Cristo.
Aquí el texto completo de la oración propuesta por León XIV:
San Francisco, hermano nuestro, tú que hace ochocientos años
fuiste al encuentro de la hermana muerte como un hombre en paz,
intercede por nosotros ante el Señor.
Tú, que en el Crucifijo de San Damián reconociste la verdadera paz,
enséñanos a buscar en Él la fuente de toda reconciliación
que derriba todo muro.
Tú, que desarmado atravesaste las líneas de la guerra
y de la incomprensión,
danos el valor de construir puentes
donde el mundo levanta fronteras.
En este tiempo afligido por conflictos y divisiones,
intercede para que nos convirtamos en artesanos de paz:
testigos desarmados y desarmantes de la paz que viene de Cristo.
Amén.
Al finalizar, el Papa imparte su Bendición Apostólica a todos los que viven el carisma franciscano y a quienes participarán en las celebraciones del dies natalis del santo a lo largo de 2026.
El VIII Centenario, que se prolongará hasta octubre, incluye momentos destacados como la exposición pública de los restos de san Francisco del 22 de febrero al 22 de marzo en la Basílica Superior de Asís, y diversas iniciativas de oración, fraternidad y compromiso ecológico y social.
Con esta carta, León XIV convierte el aniversario en una llamada renovada a la conversión hacia la paz evangélica en un mundo que la necesita con urgencia.


