La diócesis de Campeche (México) ha desmentido la información publicada recientemente por Milenio, en la que se aseguraba que en la misma se habrían realizado 38.400 exorcismos en los últimos cuatro años
En respuesta a una información del pasado sábado 23 de agosto, la diócesis de Campeche ha hecho pública una aclaración para evitar confusiones respecto a los exorcismos en su territorio. El comunicado subraya que se desconoce la fuente de la cifra difundida y recalca que un exorcismo auténtico no es un acto masivo ni inmediato, sino un proceso espiritual complejo que implica discernimiento, acompañamiento y tiempo.
Solo dos sacerdotes están autorizados para realizar el ritual
El texto explica que el exorcismo es una oración oficial de la Iglesia y un sacramental cuya finalidad es pedir a Dios la liberación de una persona en caso de posesión demoníaca auténtica. Según enseña la Iglesia, la acción del demonio puede manifestarse de forma ordinaria, como tentación que afecta a toda la humanidad, o de manera extraordinaria, en situaciones más puntuales que podrían derivar en una posesión.
En lo que respecta a la disciplina eclesial, el comunicado precisa que el exorcismo solo puede ser realizado por sacerdotes con permiso expreso del Ordinario, conforme al canon 1172 del Código de Derecho Canónico. En Campeche, actualmente dos sacerdotes han sido designados con esta función y celebran oraciones de liberación los viernes en Huyamón, de acuerdo con el Ritual de Exorcismos. Estas celebraciones atraen a fieles de diversos estados y países, aunque no todos los asistentes participan en exorcismos, sino que buscan acompañamiento espiritual ante diferentes formas de sufrimiento.
La diócesis también recuerda que un exorcismo auténtico puede prolongarse durante años y requiere múltiples sesiones. Cita el caso del exorcista P. Gabriele Amorth, quien afirmaba que un proceso podía durar entre seis y siete años, con sesiones semanales. Por ello, considera que hablar de decenas de miles de exorcismos en un solo Estado en pocos años no es compatible con la práctica pastoral ni con la realidad humana.
Finalmente, se recalca que la misión de la Iglesia va más allá de los exorcismos. Su labor principal es anunciar el Evangelio, celebrar los sacramentos, acompañar espiritualmente a los fieles y ofrecer espacios de oración. La diócesis invita a fortalecer la fe a través de la oración y la vida en gracia como medios espirituales ante el mal.
El comunicado concluye exhortando a los medios de comunicación a contrastar siempre la información con fuentes oficiales antes de publicar datos sobre la vida de la Iglesia, con el objetivo de garantizar la veracidad y la objetividad.