El Conflicto: Soberanía vs. Geopolítica
El centro del debate es el interés renovado de la administración de Donald Trump por adquirir o controlar Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca. La isla es estratégica no solo por su ubicación, sino por su abundancia en materias primas y recursos naturales.
La postura de la Obispa: Representando al 95% de la población (unas 57,000 personas), Munk sostiene que tratar a la isla como una mercancía ignora la dignidad y los derechos humanos de sus habitantes.
El argumento legal: La obispa subraya que cualquier intento de anexión debe respetar el derecho internacional y la voluntad del pueblo groenlandés, quienes mantienen un fuerte vínculo con Dinamarca y su propio gobierno autónomo.
La Iglesia nacional danesa es la mayoría, aunque existe una pequeña presencia católica que también se ve afectada por esta encrucijada geopolítica.
La declaración de la obispa ha sido respaldada por el Consejo Mundial de Iglesias, elevando la disputa de un plano bilateral (EE. UU.-Dinamarca) a una cuestión de ética global.
Es fascinante ver cómo una autoridad religiosa asume el liderazgo en la defensa de la autodeterminación de un pueblo frente a una superpotencia.
“Somos personas, no propiedades”, ha reclamado la obispa –que lo es del 95 % de los aproximadamente 57 000 habitantes de Groenlandia– que se ha sumado a las críticas internacionales al propósito del Gobierno estadounidense para incorporar a la isla, rica en materias primas, a sus territorios.
Para la obispa “Groenlandia no está en venta” y las ambiciones de Trump van contra los derechos humanos, dignidad y respeto de las leyes internacionales, según una declaración difundida por el Consejo Mundial de Iglesias.
Mientras Trump asegura que quiere incorporar el territorio autónomo de Dinamarca a los Estados Unidos, ya sea «por las buenas o por las malas”; la obispa destaca la preocupación de muchos groenlandeses ante esta ofensiva y defiende que en ningún caso se deben imponer reivindicaciones territoriales contra la voluntad de la población que reza en cada celebración “por el Reino de Dinamarca y el Gobierno autónomo de Groenlandia”.


