En un emotivo Ángelus, el Pontífice instó a las potencias a detener las armas por la cita olímpica, mientras lamentaba la tragedia minera en el Congo y los desastres naturales en Portugal y Mozambique
Bajo el cielo de la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV lanzó este domingo un apremiante llamado a la comunidad internacional para retomar la tradición de la tregua olímpica. Ante la inminente inauguración de los Juegos de Invierno Milán-Cortina 2026 el próximo viernes, el Santo Padre pidió «gestos concretos de distensión» a quienes ocupan cargos de autoridad.
«Espero que estos grandes eventos deportivos reaviven la esperanza en un mundo en paz«, expresó el Pontífice desde la ventana del Palacio Apostólico, subrayando que el deporte debe ser un mensaje de fraternidad en un contexto global marcado por la violencia.
Un mapa de dolor: del Congo a Portugal
La intervención del Papa no se limitó al ámbito deportivo. Con un tono sombrío, León XIV desglosó una agenda de crisis humanitarias que afectan a tres continentes:
Tragedia en la República Democrática del Congo: El Papa elevó una oración especial por las 227 víctimas confirmadas tras el colapso de una mina de coltán en Rubaya, Kivu del Norte. El deslizamiento, provocado por lluvias torrenciales, sepultó a trabajadores, mujeres y niños en una zona controlada por rebeldes.
Emergencia Climática en Europa y África: Se solidarizó con las poblaciones de Portugal y el sur de Italia, azotadas por la tormenta Kristin, y renovó su preocupación por Mozambique, donde las inundaciones continúan agravando la crisis humanitaria.
Diplomacia en el Caribe: En un gesto de mediación política, León XIV se sumó al llamado de los obispos cubanos para retomar el diálogo entre La Habana y Washington, buscando reducir las tensiones bilaterales.
«Víctimas civiles: una injusticia intolerable»
Coincidiendo con el Día Nacional de las Víctimas Civiles de las Guerras en Italia, el Pontífice calificó de «trágicamente actual» la persistencia de conflictos que ignoran el derecho internacional. «Los muertos de ayer y hoy solo serán honrados cuando se ponga fin a esta injusticia«, sentenció.
La tragedia mencionada por el Papa pone el foco en la mina de Rubaya, responsable del 15% del coltán mundial. Este mineral es crítico para la industria tecnológica (smartphones y aeroespacial), pero su extracción manual en condiciones precarias y bajo control de grupos armados como el M23 sigue cobrando vidas humanas en el este del Congo.


