Con el cartel de entradas agotadas desde hace semanas, el icónico recinto madrileño —acostumbrado a conciertos de rock, baloncesto y grandes shows internacionales— vivió ayer lunes 12 de enero una velada completamente distinta: silencio profundo, miles de manos alzadas en alabanza y una custodia con el Santísimo Sacramento presidiendo el escenario central
El evento «Llamados. Unidos hacia 2033», organizado por la parroquia de Santo Domingo de la Calzada (Algete), con el respaldo de Alpha España y la Diócesis de Alcalá de Henares, reunió a más de 6.000 fieles en una jornada de casi cuatro horas que combinó música en directo, testimonios impactantes y una gran adoración eucarística.
El nombre del encuentro hace referencia al horizonte del año 2033, segundo milenario de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, una fecha que el Papa León XIV ha señalado como clave para la renovación espiritual.
La velada arrancó a las 19:00 con la potente alabanza de Hillsong España, la versión hispanohablante de la reconocida banda cristiana mundial. El público se puso en pie, levantó las manos y cantó con entusiasmo, en un estilo carismático cada vez más presente en la Iglesia católica española.
El primer testimonio corrió a cargo del influencer René ZZ (René Olmo Ponte), youtuber con casi dos millones de seguidores que antes hablaba de tatuajes y psicología. Relató su conversión radical tras un sueño el 25 de marzo de 2021: «Soñé que Dios me amaba. Sentí una explosión de gracia y gloria que no podía comprender, como ver un color que no existe en este mundo».
Posteriormente se celebró una mesa redonda con influencers y comunicadores católicos como Quique Mira y María Lorenzo (fundadores del movimiento Aute), la empresaria Casilda Finat y los presentadores Juan Manuel Cotelo y Olatz Elola, quienes dialogaron sobre la llamada personal de Dios y la confianza en la vida cotidiana.
El momento más esperado llegó con la intervención de Nicky y Pippa Gumbel, fundadores del movimiento Alpha, que compartieron su experiencia de evangelización y la necesidad de acompañar a quienes se sienten «ovejas sin pastor».
El punto álgido fue la reproducción a gran escala de la Oración de Misericordia que se celebra habitualmente en la parroquia de Algete. Tras testimonios de jóvenes que narraron curaciones por la oración, se realizó una procesión del Santísimo por el recinto, acompañada por el grupo Salve. Durante más de una hora, el Movistar Arena se convirtió en un espacio de contemplación, silencio absoluto y alabanza.
La noche concluyó con una oración final, dejando a los asistentes con una sensación de renovación espiritual en un lugar que, por primera vez, cambió los gritos de euforia por el recogimiento y la adoración.
Este macroencuentro marca un hito en la nueva evangelización en España: la fe católica conquista espacios seculares con formatos contemporáneos, música actual y testimonios cercanos, mirando con esperanza al horizonte de 2033.


