El villancico más emblemático de la Navidad, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO en 2011, fue interpretado por primera vez la Nochebuena de 1818 y celebra su 200 cumpleaños
Hace exactamente dos siglos, en la misa de medianoche del 24 de diciembre de 1818, resonó por primera vez en la iglesia de San Nicolás de Oberndorf (actual Austria) el villancico «Stille Nacht» –conocido en español como «Noche de Paz»–, que con el tiempo se convertiría en uno de los más interpretados y queridos del mundo.
Las letras fueron escritas por el sacerdote católico Joseph Mohr en 1816, mientras servía en Mariapfarr, cerca de Salzburgo. Dos años después, ya destinado en la parroquia de Oberndorf, Mohr pidió al organista y maestro escolar Franz Xaver Gruber que compusiera una melodía para su poema. El resultado se estrenó aquella misma Nochebuena, interpretado por los propios autores acompañados de guitarra.
Aunque circula la leyenda de que la canción nació de forma improvisada porque el órgano de la iglesia se había averiado, la realidad es menos dramática: Mohr escribió el texto con antelación y solicitó la música a Gruber sin que exista evidencia histórica de la supuesta avería del órgano.
Contexto histórico y litúrgico
Sara Pecknold, profesora de historia de la música sacra en la Universidad Católica de América (Washington), explica que cantar en alemán durante la misa no era inusual en el Imperio austriaco de la época. “La lengua vernácula se usaba en la liturgia. Incluso en una misa latina cantada, era común incluir canciones en alemán”, señala.
Esta práctica se vio influida por las reformas litúrgicas del emperador José II, quien a finales del siglo XVIII promovió una liturgia más sencilla y austera, limitando el esplendor de la misa latina tradicional.
Pecknold destaca que la fuerza del villancico radica en “su mezcla de lo particular y lo universal”. Escrito en el contexto de las guerras napoleónicas aún recientes, el poema de Mohr evoca la paz que trae el nacimiento de Cristo, un mensaje que trasciende fronteras y épocas.
Difusión mundial y traducción al inglés
La melodía sencilla, de carácter folclórico y fácil de cantar, facilitó su rápida expansión. Desde el pequeño pueblo de Oberndorf, la canción llegó a otros puntos del Imperio austriaco gracias a grupos itinerantes como los Rainer Family Singers, que la incluyeron en su repertorio y la llevaron a Estados Unidos en su gira de 1839.
La versión en inglés, «Silent Night», fue traducida por el reverendo episcopal John Freeman Young y se popularizó con solo tres de las seis estrofas originales.
Según la Stille Nacht Association, con sede en Austria, el villancico se canta hoy en más de 300 idiomas y dialectos, difundido a todos los continentes por misioneros católicos y protestantes a principios del siglo XX.
En 2011, la UNESCO declaró «Noche de Paz» Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su valor como símbolo universal de paz y reconciliación.
Esta Nochebuena, dos siglos después de su estreno, millones de voces en todo el mundo han entonado a su modo sus versos: “Noche de paz, noche de amor…”.


