Un individuo, presuntamente con problemas de salud mental, irrumpió en el templo de Nuestra Señora de Guadalupe causando graves daños a símbolos religiosos; fue detenido por la policía municipal y la Diócesis de Zamora prepara denuncia penal
La tranquilidad de la mañana de este viernes en el municipio de Chavinda, ubicado en la región noroeste de Michoacán y perteneciente a la Diócesis de Zamora, se vio interrumpida por un acto de vandalismo y profanación en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.
Según reportes de la Diócesis de Zamora y medios locales, un joven ingresó al templo —que se encontraba abierto al público por ser día de tianguis— y procedió a destruir varias imágenes religiosas de alto valor devocional y patrimonial para la comunidad. Entre las afectadas se encuentran una figura de Jesucristo y otra de Nuestra Señora de los Dolores (Virgen de los Dolores), que resultaron gravemente dañadas o destruidas por completo.
Testigos alertados por gritos y ruidos de objetos rompiéndose acudieron al lugar y dieron aviso a la Policía Municipal, que intervino rápidamente y detuvo al agresor en el interior del recinto. No se reportaron heridos ni agresiones directas contra personas presentes.
El párroco de la iglesia calificó los hechos como una “ofensa directa a nuestros símbolos sagrados”, expresando el profundo dolor de la feligresía ante la profanación de un espacio considerado sagrado.
Fuentes extraoficiales y varios medios michoacanos indican que el detenido podría padecer trastornos mentales, como esquizofrenia, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades. El individuo fue puesto a disposición de las instancias correspondientes para determinar su situación jurídica y posible responsabilidad penal.
Además de las imágenes religiosas, el agresor causó destrozos en bancas del templo, que fueron encontradas arrumbadas, y afectaciones en la ornamentación del altar y otros objetos litúrgicos.
La Diócesis de Zamora confirmó que se interpondrá una denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado para que se investiguen los daños materiales y la profanación del templo. Videos difundidos en redes sociales muestran parte de los destrozos y serán incorporados como evidencia.
Chavinda, un municipio fronterizo con Jalisco de poco más de 10 mil habitantes, es conocido por su fuerte tradición católica y su ambiente rural tranquilo. El incidente ha generado conmoción en la comunidad, que valora profundamente estas imágenes como parte de su identidad religiosa y cultural.
Las autoridades eclesiásticas y municipales aún no han precisado el monto estimado de los daños ni los detalles sobre la posible restauración de las piezas afectadas, pero han llamado a la feligresía a la oración y a la unidad ante este hecho lamentable


