Miguel Ángel vuelve a estar bajo los focos. Los Museos Vaticanos han anunciado el inicio del mantenimiento extraordinario del fresco más famoso del mundo
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El Juicio Final. Tras tres décadas desde su última gran intervención, es hora de devolverle su esplendor original.
Aunque la restauración de 1994 fue histórica, el paso del tiempo y la enorme afluencia de visitantes han dejado huella.
El problema: Una «neblina blanquecina» ha comenzado a opacar los colores.
La causa: Micropartículas de polvo y sustancias en el aire que se asientan sobre la pintura, suavizando los contrastes de claroscuro que tanto caracterizan a la obra.
Los detalles de la obra
Duración: Se estima que los trabajos tomen tres meses.
Tecnología y estética: Para no arruinar la experiencia de los turistas, el andamio estará cubierto por un lienzo de alta definición que reproduce el fresco a escala real.
Acceso total: ¡Buenas noticias! La Capilla Sixtina permanecerá abierta al público durante todo el proceso.
Un gigante de la historia del arte
Esta obra, que ocupa 180 metros cuadrados y contiene 391 figuras, fue terminada por Miguel Ángel en 1541. Desde entonces, ha requerido un monitoreo constante para sobrevivir al impacto de miles de personas que la visitan a diario.
Dato curioso: Mientras los restauradores trabajan de día tras el lienzo, el mantenimiento preventivo del resto de la Capilla (muros y lunetos) se sigue realizando de noche mediante plataformas móviles.


